
Alina pudo realizar su sueño, alzar a un gato durante unos cuantos segundos, hecho que no le permitían, ni Pechán, ni Tita, ni Rusty, ni Gino, ni Reina...por ariscos o por resultar realmente pesados. Pudo concretarlo con Totoro, un pequeño gato negro que vive en el departamento lindante.
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