¡Qué días grises tenemos últimamente! Esta vez nos fuimos a recrear en los interiores del Museo de los niños. Una versión más urbana, reducida y artificial y menos peronista que la República de los niños ubicada en la bonaerense Gonnet. Ali disfrutó de la plaza blanda de punta a punta. No le quedó ni un rincón por explorar. También hicimos un collage, leímos libritos y toco todo lo que le permitió su altura.Etiquetas: paseos

Que lindo que es el museo!!!!!!
nosotros fuimos con Santiago pero pudimos disfrutarlo tan poco, habia tanta gente!!
tenemos que volver a ir :-)
Si, los días de semana no casi nadie. Está bárbaro!